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Los Misioneros de la Preciosa Sangre siguen las huellas de San Gaspar, su Fundador, en la animación y seguimiento de su relación con los laicos asociados, hoy en día. San Gaspar ha establecido como prioridad la dirección espiritual y el ministerio con los laicos, ya hace 200 años.
Padre Jerry Stack CPPS, ha resaltado este lazo muy fuerte con los grupos de laicos, durante una jornada donde ha predicado para los laicos asociados (Companios – Compañeros) de las Provincias de Kansas City y Cincinnati, que se ha llevado a cabo el pasado otoño. El tema de la Jornada ha sido: Desde la Cofradía a los Companions: el Carisma de Gaspar y la Espiritualidad Laical.
San Gaspar ha trabajado mucho con los laicos, ha dicho el Padre Stack, “más de lo que yo mismo había pensado, antes de empezar mi investigación. Él ha fundado asociaciones laicales. Estas asociaciones tenían encuentros mensuales de estudio y oración – esto me ha hecho pensar mucho en los Companions”.
El comienzo de la Congregación se radica en una asociación de laicos, ha comentado el Padre Stack. En los comienzos de la fundación, los Misioneros han trabajado bajo el patrocinio de la Archicofradía de la Preciosa Sangre, fundada por el Padre Francisco Albertini, en Roma, en 1808. Cuando San Gaspar ha fundado a los Misioneros de la Preciosa Sangre, en 1815, la Archicofradía, que había sido aprobada y promovida por la Iglesia, se había consolidado mucho y fue como paraguas para los Misioneros quienes trabajaban bajo su amparo.
San Gaspar ha continuado a trabajar con los laicos durante toda su vida como Misionero en el campo de la actual Italia. En aquellos días la Congregación estaba concentrada en la predicación de las Misiones Populares. Los Misioneros viajaban de ciudad en ciudad para revitalizar a las parroquias y llamar a todos a la conversión, anunciando los méritos de la Preciosa Sangre.
San Gaspar no quería que el trabajo de la Misión terminara cuando los Misioneros se movían hacia una nueva ciudad. Él animaba a sus Misioneros a que formaran grupos de laicos en los lugares donde habían predicado porque la propuesta de conversión y renovación que los Misioneros habían hecho durante la Misión, continuase después de su partida.
“Gaspar estableció estas asociaciones para asegurarse que los frutos de la Misión pudieran continuar”, añadió Padre Stack. “Habían asociaciones para sacerdotes, hombres adultos, mujeres adultas, muchachos y muchachas, y también campesinos. Los sacerdotes hubieran vuelto a la ciudad después de haber predicado la Misión, cada cierto tiempo, para cuidar que las cosas iban marchando”.
Las asociaciones laicales eran muy importantes en el tiempo de San Gaspar, dijo Padre Stack, porque “las parroquias no eran lugares de gran experiencias o crecimiento espiritual. Un historiador ha comparado a las parroquias de aquel entonces, con oficinas administrativas. Las personas iban para casarse, bautizar a sus hijos. La vida espiritual de los fieles, de hecho, crecía y se cuidaba al frecuentar estas asociaciones espirituales”, las cofradías y los sodalicios.
Padre Stack ha remarcado el hecho que la importancia de estas asociaciones laicales se basa en el hecho de que había una “necesidad desesperada” de renovación de la vida de la Iglesia, en el tiempo de San Gaspar. “La época en que San Gaspar ha vivido ha sido difícil. En el aire había revolución. El crimen y la violencia se habían extendido. Muchos miembros del clero vivían descuidando estas situaciones. Las cosas no iban bien. Papa Pio VII ha respondido a esta situación, invitando a San Gaspar y sus Misioneros a anunciar la devoción a la Preciosa Sangre, en los Estados Pontificios”.
Texto yo foto de Jean Giesige, Provincia de Cincinnati.
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