
El Hermano Stephen J. Ohnmacht, C.PP.S. de la Provincia de Kansas City de los Misioneros de la Preciosa Sangre murió la madrugada del lunes 23 de marzo de 2015 en la Casa de Reposo Our Lady of Mercy en Liberty, Missouri. Tenía 68 años de edad.
Stephen Joy Ohnmacht nació el 28 de mayo de 1946 en Nebraska City. Sus padres fueron Chris y Helen (Volkmer) Ohnmacht. Entró al seminario de Brunnerdale en Canton, Ohio, el 6 de Septiembre de 1960. Después de graduarse de Brunnerdale, Steve entró en el St. Jospeh Co-llege en Rensselaer, Indiana. Mientras estudiaba en St. Joseph discernió su vocación de ser un hermano. Hizo su incorporación temporal el 15 de agosto de 1966 en el Seminario St. Charles, en Cartagena, Ohio. Su incorporación definitiva tuvo lugar en St. Charles el 15 de Agosto de 1969.
En junio de 1968, fue asignado al Seminario de la Preciosa Sangre en Liberty, Missouri, donde permaneció hasta que el seminario fue cerrado en 1983 y la propiedad fue vendida. En 1986, el hermano Steve comenzó a trabajar para Immacolata Manor en Liberty. En 1996, comenzó a trabajar medio tiempo en Immacolata ya que sus responsabilidades en el Centro de la Preciosa Sangre aumentaron tras la muerte de su buen amigo, el hermano Carl Mueller, C.PP.S.
A lo largo de su vida religiosa, el hermano Steve se ha comprometido a servir a la comunidad de la Preciosa Sangre. Además de su servicio en el Seminario Preciosa Sangre y el Centro de la Preciosa Sangre, el hermano Steve trabajó en la Oficina de Vocaciones en la década de 1970, como director de Formación de Hermanos en la década de 1980, y en el Comité de Formación por varios años. Fue elegido para el Consejo Provincial en 1983 y sirvió un término hasta 1987. El Hermano Steve también fue miembro del Comité de Dirección para el Futuro en la década de 1980. Como miembro activo de la parroquia de St. James en Liberty, el hermano Steve trabajó en el equipo de RICA (Rito de Iniciación Cristiana para Adultos) en St. James durante muchos años.
Diagnosticado con cáncer en octubre de 2010, el hermano Steve enfrentó su enfermedad con una profunda fe, paciencia y oración. Que descanse en la paz de Dios.
