
Desde el 29 de Julio al 4 de Agosto los Misioneros de la Preciosa Sangre han dado una tanda de ejercicios espirituales ignacianos a partir de nuestra espiritualidad de la Preciosa Sangre. Tuvieron lugar en el Monasterio de la Madre de Dios en Buenafuente del Sistal (Guadalajara). La clave peculiar de estos primeros ejercicios espirituales fue la dinámica pedagógico-espiritual de los ejercicios de San Ignacio, las meditaciones y orientaciones para la oración personal con textos bíblicos que hablan de la sangre, el acompañamiento personal diario en ejercicios por parte de los misioneros Padre Toño Rodríguez y Padre Juan Pedro Ruiz y dos charlas formativas en clave psico-espiritual.
Participaron 8 personas de diversa edad, procedencia y momento vital. Una experiencia vinculada al lugar donde toda la vida gira entorno a la vida monástica de una comunidad femenina cisterciense donde el silencio, la naturaleza, la oración, la austeridad y la liturgia monástica son centrales. Han sido un regalo de Dios estos días por ser testigos del encuentro de Dios con sus criaturas y descubrir el gran potencial de nuestra espiritualidad. Fue bello el final de los ejercicios donde pudimos tener un tiempo de adoración al Cuerpo y a la Sangre del Señor.
Experimentar la gracia de que Dios sella con cada ejercitante una nueva alianza sellada con su sangre. Ilusionados por poder repetir esta experiencia nueva con otros muchos. El sueño ha comenzado.
Articulo escrito por Padre Juan Pedro Ruiz, CPPS


