
Durante la celebración de la solemnidad de la Preciosa Sangre, el 1 de julio, en el Centro St. Charles en Carthagena, Ohio, se han festejado aquellos misioneros de las provincias de Cincinnati y Kansas City que celebraban sus aniversarios en 2019.
El Padre Garry Richmeier, C.PP.S., Director Provincial de la Provincia de Kansas City, presidió y predicó durante la Eucaristía. En la homilía, dijo que estaba fascinado, pensando en la suma total de los agasajados, en los cientos de años de ministerio que llevaron a cabo los hermanos. Su dedicación desinteresada a su ministerio es un ejemplo del amor expansivo de Cristo por su pueblo, que se derramó en su Sangre Preciosa.
“Jesús murió por nosotros. Él derramó su sangre. Y es esa Sangre la que nos trajo al amor de Dios. Es esa Sangre la que nos ha abierto las puertas del cielo”. Dijo Richmeier.
“Es esa Sangre que ofreció para todos, que habló con tanta fuerza, que somos hermanos y hermanas, unidos en la Sangre de Cristo. Esto es lo que hizo Jesús, nos unió y lo hizo con su vida, con sus acciones. Siempre hablaba de aquellas personas a las que se les decía que no eran uno de nosotros: recaudadores de impuestos, prostitutas, samaritanos. Dijo con sus acciones: No, he venido a proclamar la buena noticia de que todos se han acercado a través de la Sangre de Cristo”.

