

El 11 de noviembre de 2019 en Altamira, en Xingu, Brasil, se celebró un importante aniversario para la Iglesia de Brasil y también para nuestra Congregación: la llegada de los primeros Misioneros de la Preciosa Sangre a la Amazonía. Era 1929 cuando los padres Markus Schawalder y Johann Rinderer, miembros de la recién creada Provincia Teutónica, llegaron a Belem do Parà el 11 de Noviembre. El Vicariato Brasileño pronto comenzó a construir sobre los cimientos de la vida que nuestros primeros misioneros entregaron a la misión. El padre Rinderer murió de fiebre amarilla el 21 de febrero de 1930, después de él murieron nueve misioneros más, dos de ellos enfermos de lepra.

A pesar de este comienzo, la historia continuó, dando santos misioneros a la Iglesia del Amazonas. Las celebraciones de los 90 años comenzaron el 10 de noviembre con una misa celebrada en Altamira, en nuestra Parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro presidida por el P. Emanuele Lupi, CPPS, Moderador General. El 11 de Noviembre, el Obispo Prelado de Xingu, Monseñor Joao Muniz Alves, O.F.M., presidió una celebración en la capilla de la casa de los Misioneros a la que asistieron religiosos que trabajaban en la Prelatura. La celebración final, el 15 de noviembre, fue presidida por Mons. Erwin Krautler, CPPS, Obispo Prelado Emérito de Xingu. Una serie de reuniones de celebración tuvieron lugar durante la semana del 11 al 15 de noviembre.
La celebración de los 90 años de la presencia CPPS coincidió con la decisión de la Santa Sede de dividir la Prelatura del Xingu en dos. De esta división nacerá la Diócesis del Bajo Xingu y la Prelatura del Alto Xingu. Desde hace dos años, el Obispo Prelado de Xingu no es un Misionero de la Preciosa Sangre, como había sido la tradición durante casi 80 años.
Oremos por nuestros hermanos del Vicariato que, a partir de enero de 2020, pasarán a formar parte de la nueva Provincia de América Latina.
